Manu: Cine

Jun 03
Permalink
London to Brighton, de Paul Andrew Williams. Dura como una trompada de costado, en una noche húmeda y fría, cuando estás con resaca. Es otra de esas que muestran que en Inglaterra se puede vivir mal.

Mínima en casi todo, menos en sensaciones. Violencia realista casi asquerosa, si fuera más larga quizás sería insoportable. Dentro del abuso de cámara en mano y planos muy cortos, hay algunas escenas muy buenas.

A los actores creo que no los conoce nadie, y hay un personaje de una puta gorda, tan fiera, encima golpeada, que cuesta creer que consiga laburo (hasta se lo dicen otros personajes).

London to Brighton, de Paul Andrew Williams. Dura como una trompada de costado, en una noche húmeda y fría, cuando estás con resaca. Es otra de esas que muestran que en Inglaterra se puede vivir mal.

Mínima en casi todo, menos en sensaciones. Violencia realista casi asquerosa, si fuera más larga quizás sería insoportable. Dentro del abuso de cámara en mano y planos muy cortos, hay algunas escenas muy buenas.

A los actores creo que no los conoce nadie, y hay un personaje de una puta gorda, tan fiera, encima golpeada, que cuesta creer que consiga laburo (hasta se lo dicen otros personajes).