I Love You Man, de John Hamburg. Me divirtió, la verdad, y me sorprendió gratamente, pero tampoco es algo muy importante.
Paul Rudd me convence en estos papeles, lo mismo que Jason Segel, alejándose un poco del papel del amigo pelotudo que suele hacer, como en How I Met Your Mother.
Lejos, el gran mérito de la película es no caer en clichés, que estuve esperando la hora y media, pero por suerte no aparecieron. Tiene otros, como algunos chistes burdos que no llegan a ser asquerosos, y que al repetirse no deja de parecer fresca.