The Cincinatti Kid, de Norman Jewison. Sigo viendo películas de Steve McQueen, y esta es puro McQueen, aunque termina siendo bastante redonda la historia que cuentan, aunque chiquita.
Es simple y me gusta el Poker, así que creo que es buena, a pesar de que los diálogos son medio pelotudos (de los que sólo se oyen en películas viejas) y algunos personajes irreales.
En definitiva me divirtió, y creo que lo que más me gustó es la locación, cómo muestran partes de New Orleans y algo de la cultura de esa ciudad, aunque me hubiera gustado ver más. Los dibujos del poster dan pena.