Yes Man, de Peyton Reed. Hacía rato que no veía una película de Jim Carrey tan divertida, con el nombre uno espera algo esotérico o mágico como en Liar Liar o Bruce Almighty, pero es sólo un pelotudo que interpreta mal las cosas, y tiene mucha suerte (buena o mala según el momento).
De a ratos (largos) me sentí identificado con el personaje, yo me mando las mismas cagadas seguido, hago cosas parecidas, tengo el NO por default, y uso el mismo teléfono. Además, me gusta mucho Zooey Deschanel y conseguí la marca que buscaba viendo la película.
Definitivamente lo malo de la película es el product placement, que ya es directamente grosero, lo de Dell, UPS y especialmente Red Bull es espantoso.
Formó parte de una buena noche, antes, durante y después: me divertí mucho, y la película contribuyó.